jueves, 17 de mayo de 2007

Ella





Se tambaleaba de una esquina a otra, esta vez no se halló fuerte, pero aún se sentía jóven y como parte de un hechizo ya era bastante. LLevaba su lata en la mano, la raya de su ojo se convirtió en un borrón en su mejilla y la flor alojada en su pelo hace tiempo que se marchitó, o lo hubiera hecho de motu propio, si hubiera dependido de ella y el plástico no se le hubiera adelantado. Más que andar se mecía, se mecía para olvidar la realidad, la vejez que se adentraba como tinta a través de sus manos, trago tras trago se adentraba en su fantasía. Día tras día necesitaba más tragos para evadirse y acudir a ese lugar donde nadie le hacía ruegos ni reproches, donde soledad no era más que un nombre, donde aún era joven y feliz. Hace tiempo que no le rendía cuentas a nadie, hacía tiempo que nadie le reprochaba ni la esperaba en casa angustiado, mirando cómo las manecillas giraban minuto tras minuto pensando en qué mal momento creyó en ella de nuevo y confió en que sería la última vez. La última vez que aparecería borracha, que se habría gastado la paga del mes noche tras noche en el bar.
Ahora se encontraba mucho mejor, ya no se sentía coaccionada, era consecuente con lo que hacía. Quizás consecuente no, nunca sabía dónde podía acabar, más de una vez se sintió asustada por sus contínuas lagunas mentales. Paradójicamente eso ya no resultaba un problema: vivía en una continua laguna mental, una disolución perfecta de sus dos vidas.
Soltó su lata en la acera. Ya eran las ocho de la mañana. Como cualquier mañana se cruzaría con los mismos extraños que la mirarían de la misma forma: Una anciana bebiendo una lata de cerveza a las ocho de la mañana sólo evoca decepción y pena. Comenzaba a salir el sol y a un paso más lento todavía se avecinaba la vida real, esa en la que ella sentía asco por sí misma, pese a no hacerse ya vagas promesas de cambio, esa en la que sentía pena del tiempo malgastado que etiquetaba de robado.
Ya había pasado demasiado tiempo fustigándose, entró en el bar de siempre y compró una lata nueva.

No hay comentarios: