jueves, 8 de febrero de 2007

Simplemente


Asegura que el potencial está ahí en el fondo y que raras veces sube a la superficie pero cuando lo hace deslumbra y es parte de su encanto que se valora más a fondo. Asegura que no pasó miedo, que lo ha superado que el temblar quedó en el pasado, pero los susurros se acumulan a su espalda creándole una mochila que cada día pesa más, ella asegura que es fuerte, que aguantará pero lo demás lo dudan. Hubo un tiempo en que creyó que de ahí provenía su fuerza: en el reto de defraudar a los demás, hoy no la encuentra. Como el día en que metes la cabeza por la manga del jersey, pretendes que entre hasta que eres consciente de que te has equivocado. Pero ella no cedió, no se había equivocado el jersey, indudablemente su cabeza creció en una tarde. Y es que si es negro dice blanco y si es blano dice gris. Nunca reitera lo dicho por miedo al fracaso, nunca reitera lo dicho por miedo a mentir. A veces confunde el cielo con el mar, pero sólo a veces. A veces confunde el amor con la amistad, sólo a veces. A veces cree que el mundo es un pañuelo y se frusta su intento de perderse en él. Odia las rocas que hay en su camino, intenta moverlas pero se vuelve a caer. Cuando el sendero está vacío se permite el lujo de llorar en él. No comparte su mirada con nadie por miedo a compartir su alma. No confiará en tí, ni en mí hasta que nos haya perdido. Te malinterpretará intencionadamente si con ello no se siente vulnerable. Te amará a escondidas y a pleno sol. Escribirá tu nombre en la arena. Finjirá que no le gusta estar contigo. Te preguntará lo que no quieres oír, no te responderá lo que esperas. Rehuirá tu mirada cuando la busques, cuando la encuentres te mirará. Nunca se dará por satisfecha, nunca será suficiente. Se enamorará de tí pero no le bastarás. Lo querrá todo hasta que no tenga nada. Será una gran mujer a la que le guste sentirse pequeña junto a tí. Se atormentará por lo que no dijiste, te atormentará por que lo pretendiste. Jurará olvidarte y no podrá. El tiempo pasará por ella aunque en su mente sigáis igual. Olvidará su falsa rebeldía y se acomodará. Y se quedará allí, recluida en un rincón, absorta por sus libros y sus fantasías. Sus falsas mentiras que la convierten en realidad. Sus expectativas inesperadas, sus razonamientos a deshoras. Su lógica irracional de aplastante veracidad.

Esa es ella.

Cuando es ella no es buena ni mala.

Es simplemente ella.

Se pierde en ella.

[Es mi intento de canalizar, hoy sin razón alguna]

miércoles, 7 de febrero de 2007

No eras tú


No está bien, creían que era una tontería pero parece ser que no es así.

Varios días desde esa llamada y hoy armada con todo el valor que creo necesitar voy a verte. Entro a hurtadillas esperando encontrar tu cara sonriendo algún comentario sobre el último mail que me has mandado. Sólo veo a un viejo. Un viejo con una bombona de oxígeno, está dogrado, no habla y muy enfermo. Yo me preguntó dónde te has podido meter. Te imagino paseando con tu gorra y tu "bastón alcanzo todo" por el pasillo del hospital, porque esta claro que ese no eres tú. No sé quién es, no tengo el gusto, ni lo quiero tener. Pasée por el pasillo una y otra vez. "ha visto ustad a un calvito en silla de ruedas con un bastón con pinzas". En sus caras leo el "No", el "Busca en la habitación 7. Hace unos días entró alguien así pero no sabemos donde está". Vuelvo a entrar en la habitación. Insisten en que eres tú, pero sé que no es así. No nos comprenden, no saben que tú y yo sabemos que no. Soy tu preferida es algo que queda entre tú y yo, no lo entenderían. Bromeabas con que era tu favorita cuando fui la única. Recuerdo que una vez te dije que aquello no tenía mérito, si no había nadie más, quién podía ser la otra preferida. Cuando hubo más prometiste que siempre lo sería, le sacas 18 años de ventaja, siempre fusite tú. Mis ojos parecen comprender lo que mi corazón no puede. Quizás seas tú disfrazado de alguien. ¿Por qué querrías disfrazarte? Me voy, lo único que no quiero es que ella se hunda. Al reconocer mis ojos lo que yo no quiero se me saltan las lágrimas pero las concenzo para que esperen hasta salir de casa. Los ojos se me inundan una y otra vez, parece no tener fin. Me pierdo en un abrazo entre millones de lágrimas, un abrazo que quiero que dure siempre, hasta que aquel viejo se quite el disfraz. Como siempre me mata la incertisumbre, ese miedo que hace temblar todo tu cuerpo. Hace unos días me dijeron que te estás apagando poco a poco, no pronuncian las palabras pero sé que están ahí, me regalan eufemismos, no puedo odiarlos más, diles que paren. Diles que sólo quiero la verdad, es lo mínimo, que me la den. Esa noche busco desesperada cualquier risa fácil que me haga olvidar y cuadno lo consigo mi mente vuelve a tí y se siente más culpable por sonreir en un momento así. Ayer te ví. Dicen que estás algo mejor o al menos no estás peor. La tristeza y el cansancio inundan tu cara. Yo también pasé por eso, sólo quieres dormir. Dormir y que todo pase. Yo quiero que duermas y que todo llegue. Que llegue el momento en que te quites el disfraz. Me reto a mí misma, al destino o a quién quiera decidir. Si llueve es que saldrá bien, pero en el fondo no quiero saber si va a llover, porque si llueve seré inmensamente feliz pero si no llueve no sé que haría. A veces rezo, supongo que me odiará por acordarme de él sólo cuando me conviene. Le dije: "Estoy rezando", me preguntó : "¿Te sirve?", "Sí" fue mi respuesta, "Entonces bien" y sonrió. Mañana iré a verte. Hazme otra promesa, será la última vez: Prométete que no llevarás el disfraz puesto en mucho tiempo.