miércoles, 7 de febrero de 2007

No eras tú


No está bien, creían que era una tontería pero parece ser que no es así.

Varios días desde esa llamada y hoy armada con todo el valor que creo necesitar voy a verte. Entro a hurtadillas esperando encontrar tu cara sonriendo algún comentario sobre el último mail que me has mandado. Sólo veo a un viejo. Un viejo con una bombona de oxígeno, está dogrado, no habla y muy enfermo. Yo me preguntó dónde te has podido meter. Te imagino paseando con tu gorra y tu "bastón alcanzo todo" por el pasillo del hospital, porque esta claro que ese no eres tú. No sé quién es, no tengo el gusto, ni lo quiero tener. Pasée por el pasillo una y otra vez. "ha visto ustad a un calvito en silla de ruedas con un bastón con pinzas". En sus caras leo el "No", el "Busca en la habitación 7. Hace unos días entró alguien así pero no sabemos donde está". Vuelvo a entrar en la habitación. Insisten en que eres tú, pero sé que no es así. No nos comprenden, no saben que tú y yo sabemos que no. Soy tu preferida es algo que queda entre tú y yo, no lo entenderían. Bromeabas con que era tu favorita cuando fui la única. Recuerdo que una vez te dije que aquello no tenía mérito, si no había nadie más, quién podía ser la otra preferida. Cuando hubo más prometiste que siempre lo sería, le sacas 18 años de ventaja, siempre fusite tú. Mis ojos parecen comprender lo que mi corazón no puede. Quizás seas tú disfrazado de alguien. ¿Por qué querrías disfrazarte? Me voy, lo único que no quiero es que ella se hunda. Al reconocer mis ojos lo que yo no quiero se me saltan las lágrimas pero las concenzo para que esperen hasta salir de casa. Los ojos se me inundan una y otra vez, parece no tener fin. Me pierdo en un abrazo entre millones de lágrimas, un abrazo que quiero que dure siempre, hasta que aquel viejo se quite el disfraz. Como siempre me mata la incertisumbre, ese miedo que hace temblar todo tu cuerpo. Hace unos días me dijeron que te estás apagando poco a poco, no pronuncian las palabras pero sé que están ahí, me regalan eufemismos, no puedo odiarlos más, diles que paren. Diles que sólo quiero la verdad, es lo mínimo, que me la den. Esa noche busco desesperada cualquier risa fácil que me haga olvidar y cuadno lo consigo mi mente vuelve a tí y se siente más culpable por sonreir en un momento así. Ayer te ví. Dicen que estás algo mejor o al menos no estás peor. La tristeza y el cansancio inundan tu cara. Yo también pasé por eso, sólo quieres dormir. Dormir y que todo pase. Yo quiero que duermas y que todo llegue. Que llegue el momento en que te quites el disfraz. Me reto a mí misma, al destino o a quién quiera decidir. Si llueve es que saldrá bien, pero en el fondo no quiero saber si va a llover, porque si llueve seré inmensamente feliz pero si no llueve no sé que haría. A veces rezo, supongo que me odiará por acordarme de él sólo cuando me conviene. Le dije: "Estoy rezando", me preguntó : "¿Te sirve?", "Sí" fue mi respuesta, "Entonces bien" y sonrió. Mañana iré a verte. Hazme otra promesa, será la última vez: Prométete que no llevarás el disfraz puesto en mucho tiempo.

No hay comentarios: