martes, 19 de diciembre de 2006

A fin de cuentas...


Incoherente será a fin de cuenta mi respuesta...independientemente de cuál sea tu pregunta. Si me preguntas si quise diré: "qué calor para ser enero", si me preguntas en qué pienso, mentiré como tantas veces, y te diré "que en nada". Entonces te acercarás más y me preguntarás "que cómo es posible, que en algo tengo que estar pensando" y por miedo te diré que no, que es una facultad que nunca comprenderías que roza con un poder paranormal. Ya no te echarás a reír, recuerdo cuando lo hacías al principio, todo lo que yo dijera estaba bien, supongo que es el encanto de los comienzos, yo no tenía defectos, tú sigues sin tenerlos, me gusta estar ciego, supongo. Antes eras tú quién me buscabas a todas horas, ahora soy yo el que tiene que encontrarte entre tus numerosos escondites.
Llámalos como quieras, pero sabes que lo son. Ayer cuando ví a Marta, no me creí lo que me dijo. Cuando digo ayer soy el único que me lo creo, pero es tan raro pensar que hace ya seis meses de aquello. Reuerdo que se acercó, toda empapada, cómo llovía aquel 5 de agosto, quién nos iba decir que necesitaría un paraguas para escudarme de sus palabras. Recuerdo que cuando me llamó para quedar pensé: "Marta se ha enamorado de mí o se ha peleado con ella". ¡Qué caprichosa era Marta!. Supongo que lo seguirá siendo. ¡Qué facil dar un mensaje de despedida de otra persona cuando intrinsecamente esconde tu propia despedida. En cierto modo fue un desahogo para ella, de nuevo podría disponer 24 horas de tí y además se quitaba al pelmazo aquel de encima. Pero el caso es que no la vi contenta. He sido cruel, quizás no es tan secncillo o lo hizo más complicado de lo que en realidad era. Recuerdo que durante las siguientes horas que pasé postrado en aquel banco sólo pude pensar que me estaba mintiendo. ¡Qué mentirosa egoísta!. Necesito llamarla para que sepa lo que está ocurriendo. Supongo que debí darme cuenta a la quinta vez que te llamé en los siguientes días y tu hermano no paraba decirme que lo sentía pero que no estabas.
En otros me hubiera parecido patético pero en mí mismo, no señor, aquello era romántico. Esperarte sentado en aquel banco todos los martes a las 18,00 como solía hacer cuando salías de tus clases de inglés. Todos los martes allí plantado. Ahora me alegro de que la gente que me veía allí sólo no tuviese la costumbre de ir cada martes a las 18.00 sino se hubiera tornado de solitario en patético.
Sólo lamento que esto no ocurriera así.
Y que fuera yo la que estuvo allí sentada. Martes tras martes. Marta tras Marta.Hasta que no quedaron más Martas a las que recurrir. Y tuve que esperarme lo inesperado. Y creer lo increíble.
A fin de cuentas soy yo la que sigue sentada en ese banco.

domingo, 3 de diciembre de 2006

Esas pequeñas cosas...

Esas cosas que te hacen entrañable, por si me encuentras...

- Dejar el móvil encendido por si me da rayada por la noche poder llamarle
- Calentarme las manos cuando tengo frío
- Abrazarme mucho
- Darme la galleta del té porque sabe que me encanta
- Traerme cosas hechas por él (papiroflexia, papel de arroz, …)
- Dejarme que le corte el pelo porque sabe q me gusta
- Cuando le digo que se ponga algo de ropa decirme q no le diga q ponerse para después ponérselo
- Darme mil toques
- No hablar nunca de religión porque sabe que me entran dudas
- Hacerme sentir especial
- Comprarme algo en vivero porque cree que es bonito
- Acordarse de ponerse pulsera de plata cada día porque odia dormir con cosas.
- Ir a verme cuado salgo de nazarena e ir casi de “penitente”
- Hablar conmigo en inglés, aunque le da corte, si necesito practicar
- Acompañarme a casa cada noche, andando o en coche
- Crear una carpeta en correo para mí
- Aguantar mil mantas al dormir en invierno porque tengo frío
- Comprar un billete para Tours y no enfadarse cuando me vuelvo
- Escucharme cuando le describo la ropa que me he comprado
- Hacerme cds de música
- Dejarme la silla wena del ordenador siempre para mí
- Lavarse los dientes más a fondo cuando come cebolla porque sabe que la odio
- El tic nervioso cuando me coge la mano de mover los dedos en orden
- Los masajes en la espalda
- Aguantar a alguien que era mi amiga aún cuando sabía q era hipócrita con él
- Ofrecerme la casa de su abuelo para la fiesta de mi cumple y quedarse conmigo limpiando hasta las 6
- Enseñarme a jugar al parchís
- Jugar al dominó
- Regalarme sus púas
- Ser la única persona a la que manda xmas
- Una felicitación en cada ocasión
- Mil horas grabando serie Sexo en NY
- Obligarme a sentarme con él y ver Perdidos
- Ayudarme con los encargos de electrónica
-“Explicarme” las prácticas de Informática
- Invitarme a ir a Colonia en Semana Santa
- Guardar secretos
- Regalarme los mecheros chulos que le dan a pesar de que el fuma y yo no
- Dejar que me quede con sudaderas suyas porque me gusta llevarlas en casa
- Seguir esperándome aunque llegue tarde
- Arreglarme el ordenador cada dos por tres porque el emto porquerias
- Ser mi abogado del diablo
- Cerrar las puertas de su casa porque sabe que me dan miedo los gatos
- Jugar con mi pelo (aunque lo odie profundamente me resulta entrañable)
- Aconsejar increíblemente bien

sábado, 2 de diciembre de 2006

Con estas [mis manos] congeladas...

Cuando el frío a duras penas te deja pensar y además notas esa sensación: estás a punto de echarte a temblar...odio este frío húmedo...esa humedad que odio en verano (me empalaga) y en inviero (me cala) tan indistintamente...No para de llover, eso aquí es raro...Yo no soy de esas que te dirán que les encanta la lluvia cuando están en casa con una manta en un cálido salón, como te he dicho: yo no soy de esas... Ya puedo estar en casa o en la calle odio que llueva...el único momento en que no me importa que llueva es uno de esos días nublados de agosto en los que estás en la playa...metida en el mar nadando y empieza a llover, la lluvia sólo es interesante así... cuadno estás rodeada de agua y nada te importa...la lluvia la asocio con estropear planes y en esos momentos puede llover todo lo que quiera: estoy mojada y no tengo frío...Soy reacia a las cosas que pueden fastidiar (supongo que todos los somos) Hoy soy reacia a la lluvia porque tenía pensado qué ponerme y la pereza de tener que pensar algo nuevo no gusta...como ya sabes, o más bien no sabes, para bien o para mal odio los cambios...y que llueva en Málaga es un gran cambio...

viernes, 1 de diciembre de 2006

Quién me mandaría a mí...

Tendría que estar haciendo uno de los mil trabajos estúpidos que nos mandan en clase...pero la tentación era demasiado fuerte: punto de encuentro invisible...siempre quise ser un súper héroe y de esta forma algún poder si que tengo...la invisibilidad (si es que de alguna forma existe). Pero esta invisibilidad tiene cierto aspecto particular: es consentida...pretendo ser más yo, alcanzar cierto clímax de sinceridad...esa que hoy en día no es tan evidente...yo no sé quién eres, tú no sabes quién soy...aquí tienes que lo que pienso: sin recodos, sin tapujos. Esta soy yo. Como alguna vez leí: "lo que ves es lo que hay". Fuera caretas o máscaras. Me gusta pensar que no es que cada uno tengamos una cara con cada persona, no es una hipocresía implícita, sino que según la libertad con la que nos encontremos con una persona así será nuestro grado de sinceridad. Puedo tener la máscara, tener un antifaz o la cara al descubierto. Mírame frente a frente...
Y la foto... simplemente porque me encanta, no tiene nada de particular, es una foto normal, no la hice yo, tampoco creo que la haya hecho ningún fotógrafo, solamente creo que si algo te hace, por estúpido que sea, irremediablemente feliz, debes tenerlo cerca, y no sé el porqué pero es lo que me hace sentir esta foto. Disculpa mi cara de tonta...